Esta expresión, que viene resultando crecientemente cotidiana desde hace ya más de dos años, está generando muy graves consecuencias sobre todo en autónomos y pequeños empresarios, quienes conforman en nuestro País la gran mayoría del tejido empresarial y de creación de empleo.
Por medio de este artículo, tengo la intención de ilustrar a este colectivo de una manera sencilla y práctica a qué se enfrentan cuando un cliente relevante de su cartera es declarado en Concurso de Acreedores, para así estar en disposición de poder adoptar decisiones estratégicas a tiempo que minimicen el riesgo de que su propia empresa se vea aboc..........................
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